Un transformador ideal se base en dos bobinas acopladas magnéticamente en torno a un núcleo.
Este tipo de transformador en la realidad no existe, solo sirve como modelo teórico y responde a las siguientes relaciones.
El transformador que sí que tiene modelo físico se conoce como transformador perfecto.
Unos ejemplos físicos.
Este se basa en dos devanados superpuestos, el primario y el secundario, entorno a un núcleo generalmente formado de pigmentos de ferrita, dada la elevada permeabilidad magnética (μ) de este material. Los devanados suelen ser de cobre, ya que este es un buen conductor.
Su modelo circuital es el siguiente:
El transformador ideal no funciona en continua ya que ω es 0 lo que implica que la inductáncia L1 = 0.
Este tiene una relación de transformación N basada en las siguientes relaciones.
El núcleo esta compuesto ferrita dada su elevada permeabilidad pero, por qué no usamos una barra de hierro en lugar de las virutas de este elemento (ferrita)?
Pues no usamos la barra de hierro ya que este se interpreta como una única espira en cortocircuito dada la gran conductividad de este material.
Un transformador tiene dos aplicaciones que nos van a interesar a lo largo de la asignatura.
- Cambiar la Tensión y la corriente.
- Cambiar la Impedancia (Z).
Para hacer esto viable se suele anular la L1 para transformar nuestro transformador perfecto en un transformador ideal.
¿Cómo anulamos esa inductancia característica de los transformadores perfectos?
La primera opción sería trabajar a una frecuencia elevadisima con tal de hacer tender L a infinito.
La segunda forma, y la que suele ser la mas utilizada, es que pongamos un condensador en paralelo a la inductancia. Para que se anulen mutuamente se debe fijar una frecuencia (frecuencia de resonancia) que cumpla: